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El 20 % se está quedando con el 75 %. La pregunta es de qué lado vas a estar.

 Hernán Rodríguez
Abril 2026

(Tiempo total de lectura: 3 minutos)

Hola, comunidad 👋

El 13 de abril, PwC publicó un hallazgo que merece atención.

Según su análisis, cerca de tres cuartas partes del valor económico generado por la inteligencia artificial están siendo capturadas por apenas una minoría de empresas.

Eso cambia la conversación.

Porque la IA ya no es una tendencia pareja, distribuida de forma homogénea entre todos los jugadores. Empieza a parecerse más a otros grandes cambios tecnológicos: al comienzo, casi todos observan; después, unos pocos rediseñan primero; y finalmente esos pocos se alejan del resto.

La separación ya empezó.

1) Qué están haciendo distinto los que avanzan más rápido

Lo más interesante del estudio no es solo la concentración del valor. Es el patrón detrás de esa concentración.

Las empresas que más están capturando valor con IA no necesariamente son las que más gastan ni las que más herramientas compran. Lo que hacen distinto es más profundo.

Usan la IA para crecer, no solo para eficientar.
No se limitan a pensar en ahorro. La usan para abrir nuevas líneas de negocio, acelerar decisiones, llegar antes al cliente y rediseñar cómo crean valor.

Rediseñan procesos, no solo agregan software.
No toman una operación antigua y le ponen encima un chatbot. Replantean el flujo completo alrededor de una nueva lógica de ejecución.

Le dan más espacio a la autonomía, pero con control.
Entienden que el valor no está solo en que la IA sugiera, sino en que ejecute una parte creciente del trabajo dentro de marcos claros de supervisión y gobernanza.

La diferencia, en el fondo, no es técnica.
Es estratégica.

2) Lo que las últimas señales están diciendo

En paralelo, el mercado sigue mandando mensajes en la misma dirección.

Las grandes compañías ya no están tratando la IA como una capacidad adicional. La están tratando como infraestructura. Como una capa central sobre la cual reorganizar capital, talento y decisiones.

Por eso vemos movimientos que hace poco habrían parecido extremos: reasignaciones masivas de presupuesto, concentración de cómputo, fusiones, apuestas multimillonarias en modelos y acuerdos de largo alcance para investigación y operación.

La señal común detrás de todo eso es simple:

los líderes ya no están experimentando con IA; están reconfigurando su empresa alrededor de ella.

Y esa diferencia importa mucho.

Porque cuando un mercado entra en esa fase, el rezago ya no se mide en curiosidad tecnológica. Se mide en velocidad operativa, en margen, en capacidad de respuesta y, eventualmente, en participación de mercado.

3) Lo que esto significa para empresas como las nuestras

En nuestra región, la buena noticia es que la distancia todavía no es irreversible.

La mala noticia es que no va a permanecer abierta indefinidamente.

Todavía hay espacio para entrar en el grupo que captura valor real. Pero ese espacio no se cierra cuando todos adoptan IA. Se cierra antes: cuando unos pocos ya aprendieron a implementarla mejor que el resto.

Y lo que suele separar a unas empresas de otras no es la sofisticación técnica inicial. Es haber tomado tres decisiones a tiempo:

Primera: escoger un caso de uso con impacto medible en poco tiempo.
Segunda: rediseñar el proceso, no solo incorporar una herramienta.
Tercera: permitir que el sistema haga trabajo real, no solo recomendaciones.

Ese patrón se repite más de lo que parece.

4) La pregunta de fondo

Creo que muchas empresas todavía están formulando mal el problema.

Se preguntan qué herramienta probar.
Qué licencia comprar.
Qué demo ver.
Qué prompt enseñar al equipo.

Pero la pregunta más útil es otra:

¿En qué parte de tu operación podría la IA ayudarte a capturar crecimiento, no solo a reducir fricción?

Ahí está la verdadera diferencia entre el 20 % y el 80 %.

No en quién “usa IA”.
Sino en quién la integra en la forma en que crece.

5) La pregunta para ti

Vale la pena hacerse esta pregunta con honestidad:

¿Estás usando IA para recortar costos o para ganar más mercado?

La primera opción puede mejorar el trimestre.
La segunda puede cambiar la trayectoria de la empresa.

Escríbeme.
Esa conversación puede abrir un camino mucho más claro de lo que parece al inicio.

Nos vemos pronto,
Hernán

P.D. En casi toda transformación grande, la ventaja no se reparte de forma pareja. Al principio se concentra. Y cuando el mercado finalmente lo nota, los que se movieron antes ya llevan demasiada distancia.